
Una vez situados y protegidos, susurran a la gente los miedos que tanto les cuesta ocultar, los sentimientos reprimidos durante el día,la felicidad fingida...la destruyen.
Son el mal, la cruel realidad, llevan tatuado en la piel las palabras de la verdad, despiadada y sin eufemismos porque ellos saben que es así el mundo. Oscuro y horrible. Por ello se encargan de desengañar a la gente.
Bienvenido Otoño, bienvenida Lluvia.
0 Dichos:
Publicar un comentario en la entrada